Redefinir una de las identidades de la excelencia gastronómica mundial

Año2018

SectorHostelería y restauración

DisciplinasIdentidad corporativa
Diseño gráfico
Tipografía
Diseño y desarrollo web

Oihana Subijana es la responsable de comunicación del restaurante Akelarre y del hotel del mismo nombre que abrirá sus puertas este próximo mes de Julio. Es pequeña en tamaño, pero grande en inquietudes y criterio. Habla rápido, es directa, alegre, sencilla, y tiene muy claro lo que quiere, de casta le viene… No en vano es hija del gran Pedro Subijana, uno de los chefs de mayor prestigio de este país, tres Estrellas Michelin con su restaurante Akelarre y creador, junto a Jose María Arzak, de la Nueva Cocina Vasca.

Nos recibe en el aula de cocina del propio Akelarre, el laboratorio y banco de pruebas donde Pedro Subijana y sus ayudantes idean esas maravillas gastronómicas con las que hacen felices a sus clientes. De frente, unos enormes ventanales frente al Cantábrico nos hacen sentir muy afortunados y muy conscientes de la magnitud de lo que vamos a acometer. Oihana nos ofrece café, y con una enorme y franca sonrisa y de forma muy directa, nos pide que nos encarguemos de revisar su marca, ajustar e identificar su identidad y establecer una normativa de uso. Entonces sabes que no hay margen de error. Tienes que sumergirte en su mundo, empaparte de esa excelencia, de su capacidad de innovar y estar en vanguardia, y de su espíritu crítico y de superación. Sabes que el proyecto requiere el mismo mimo, la misma atención al detalle, el mismo esmero con el que ellos deleitan a sus comensales y pronto huéspedes. Sabes que esperan la máxima calidad, y que no se van a conformar con menos. El reto es mayúsculo, las expectativas muy altas… y nuestras ganas aún mayores.

Akelarre nos está permitiendo acercarnos a una gran marca, y corroborar, una vez más, que detrás, siempre, hay grandes personas. Y esa es una de las claves de este proyecto: poder transmitir de forma auténtica y sin atisbo de pretensión, la grandeza de un hombre, de una cocina, de una forma de entender el servicio y el cuidado del cliente sin que resulte artificioso ni ostentoso. Transmitir la máxima calidad y excelencia sin caer en el artificio, desde esa serenidad discreta que quien sabe que ya no tiene que demostrar nada,  y ese espíritu de superación que definen la marca y a la propia familia Subijana.

Se ha revisado toda la tipografía corporativa, refinando los puntos de ancla y dando una coherencia geométrica pensando en el conjunto de los glifos.

Unificación de los radios de los remates, así como en la tilde de la R, se la ha situado acorde con la prolongación del remate.

Se han revisado los interletrados para ofrecer una uniformidad óptica entre letras, anteriormente el espacio entre la L y la A, era excesivo, con demasiado espacio blanco entre letras.

Al tener la tipografía corporativa una complejidad alta en cuanto a geometría, se ha optado por una tipografía del baseline sencilla, fina, clara y a la vez contundente.

Con esta nueva tipografía no hay sobresaltos en las astas descendentes como en el anterior, dando uniformidad al conjunto.

Se ha definido el espacio en blanco más proporcional y acorde entre los tamaños del logo y del baseline.

Pero el proyecto para Akelarre nos ha permitido también redefinir y diseñar el website global de la marca, con los dos microsites : restaurante y hotel.

 

A nivel de diseño la web tiene un corte clásico. La idea era conseguir unificar el estilo entre el restaurante y el hotel y sobre todo hacer que destacaran las fotografías de los nuevos espacios creados para el establecimiento hotelero por Estudio Mecanismo. En el primer año del hotel, se ha decidido primar esta visión comercial y descriptiva sin renunciar a trasladar una experiencia de lujo y bienestar. La interfaz refleja la serenidad y la elegancia de las habitaciones, el exquisito diseño de espacios y la cuidada selección de piezas y muebles de diseño. También aporta el toque cálido de los tonos de la madera que dominan en el hotel y lo combina con el blanco y negro propios de la marca Akelarre.

A nivel de usabilidad se ha buscado que la web resulte especialmente sencilla en la navegación, que la reserva sea fácilmente realizable. Se ha personalizado el look&feel del motor de reservas para lograr una coherencia gráfica y de sensaciones con la marca. También hemos podido plantear una adaptación coherente en tableta y mobile mediante una interfaz response que logra que la experiencia Akelarre se mantenga intacta en los tres soportes.

akelarre.net versión mobile

En definitiva, un proyecto que invita a disfrutar de las sensaciones, de las del paladar, de las del bienestar…;  y que nos ha permitido comprobar, una vez más, que la innovación parte de cuestionarse modelos anteriores y que el lujo requiere calidad material, pero especialmente personalización máxima, atención al detalle, y el disfrute lento y sin prisas de lo mejor de la vida.

 

Como diría Pedro: “On egin!” (que aproveche!)

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